•   Sábado, 14 de Diciembre del 2019
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HISTORIA

Conocer nuestro presente por el pasado es el paso decisivo para lograr el adelanto constante de la sociedad, en sus aspectos cultural, político y económico. Mexicanos por nacionalidad, mexiquenses por provincia y acolmenses por municipio, debemos sentirnos orgullosos del patrimonio cultural e histórico del que somos herederos.

La presente monografía reúne datos históricos, gráficas, cifras, escalas, etc., que serán de utilidad para conocer la problemática, la situación y el progreso de Acolman a través del tiempo. Acolman, como la mayoría de los municipios del Estado de México, conserva el estilo provinciano, aun cuando la conflictiva zona metropolitana está a punto de dbsorberlo; reparemos en el hecho de que a unos cuantos kilómetros se localiza la zona Industrial de Ecatepec. No obstante, el municipio goza de tradiciones, de un gran patrimonio cultural e histórico, del que se hablará a lo largo del presente trabdjo.

Al Acolman prehlspánlco se le consideró uno de los grandes consejeros de la corte del reinado Acolhuacan-Tezcoco; fue conocido en Mesoamérlca por su mercado en lo venta de los perros llamados itzcuintles y conquistado pacíficamente por los militares españoles y frailes franciscanos y agustinos. Es orgullo de nuestro Estado por su monumento arquitectónico del siglo XVI: el exconvento de San Agustín Acolman, único en su estilo plateresco; fue cuna de las tradicionales posadas, con sus piñatas y pastorelas, motivo por el cual el ayuntamiento 1985- 87 y el patronato ¡nielaron la primera "Feria de la piñata" en nuestro municipio. Entre los poblados pertenecientes a esta municipalidad, con algún suceso relevante, tenemos a Tepexpan (Tepechpan antiguamente) y Totolcingo (Totoltzlnco), los cuales en tiempos prehlspánicos se consideraron comunidades Independientes; tdmbién fueron tributarlos de Tezcoco.

Por otra parte, en Tepexpan tuvo lugar el hallazgo del un hombre prehistórico, cuya antigüedad se calcule entre 12 y 14 mil años, aproximadamente; estos restos se encontraron junto con los huesos de un mamut. Por lo que toca a las actividades artísticas debemos decir que, en casi todos los pueblos, hay grupos musicales; el pueblo de Cuanalán es el que tiene el mayor número; esta comunidad, por otra parte, es laúnica del municipio que conserva una danza típica y tradicional: el baile del "Xochitlpltzahua".

Acolman aparece desde la época prehispánica como un pueblo fundado por los acolhuas, en donde, según éstos, nació el primer hombre. Aún cuando en documentos de la Colonia suele aparecer este nombre como Oculma, Acuruman o Aculma, indudablemente que se refiere al hoy conocido como Acolman de Nezahualcóyotl, denominación que, por Decreto de la Legislatura del Estado, le fue concedida el 6 de septiembre de 1877, siendo gobernador el C. General Juan N. Mirafuentes.

Todos los pueblos de origen prehispánico tienen una toponimia o nomenclatura, que muchas veces se refiere a las características de la región o bien a un acontecimiento importante sucedido en ésta. Así, Acolman, palabra de origen náhuatl, proviene de acuimáitl, aculli, hombre; y máitl, mano o brazo, es decir, "hombre con mano o brazo".

Esta etimología está basada en La Historia Eclesiástica Indiana, de Fray Gerónimo de Mendieta, quien escribió lo siguiente; "...el primer hombre de quien ellos (los acolhuas) procedían había nacido en tierra de Acolman, que está en términos de Tezcoco, dos leguas, y de México cinco, poco más en esta manera.

Dicen que estando el sol a la hora de las nueve, echó una flecha en dicho término e hizo un hoyo del cual salió un hombre, que fue el primero, no teniendo más cuerpo que de los sobacos arriba y que después salió de allí la mujer entera... que aquel hombre se decía Aculmaitl, y que de aquí tomó nombre el pueblo que se dice Aculma (Acolman), porque aculli quiere decir hombre, y moitl mano o brazo, como cosa que no tenía más que hombros y brazos, o que casi todo era hombros y brazos, porque (como dicho es) aquel hombre primero no tenía más que de los sobacos arriba, según esta ficción y mentira".

El jeroglífico de Acolman, que aparece en el Códice Mendocino y en el mapa de Quinatzin, consiste en un brazo con el símbolo de ati, colocado cerca de la mano. Sobre éste han surgido varias interpretaciones: Orozco y Berra dice que la voz se forma de acolii, hombro; máitl, significando el verbo ma, coger, y el n verbal: "en donde se hizo o copió el hombre". Por otra parte, Olaguíbel dice que Acolman viene de ati ,agua; cóltic, cosa torcida; máitl, mano. "Agua que se torció con la mano" o "cauce desviado por el trabajo del hombre". Según Manuel Gamio: "El jeroglífico de este nombre se compone de un brazo, aculli, asociado con el signo a ti, agua, que no tiene traducción fonética, y cuya intervención ningún autor ha explicado satisfactoriamente".

Continuando con este tema dice que: "Este jeroglífico se halla pintado en la Matrícula de los tributos del Códice Mendocino y en el mapa Quinatzin, esculpido en la piedra llamada de los Sacrificios o de TíZOC, en la fachada de la iglesia de Acolman y en la campana principal de la misma iglesia, con la particularidad de que en este último, una garza pica la pulsera del brazo y de que interviene además, la figura de un corazón: la garza simboliza la raza azteca, y el corazón, a la orden de San Agustín; por consiguiente este jeroglífico debe leerse: -Acolman conquistado por los aztecas y regenteado por los frailes de San Agustín-".

Luego de las diferentes Interpretaciones del jeroglífico de Acolman, y de su significado toponímico, diremos que la etimología más aceptada es la de Mendleía, por estar apoyada en la mitología nahoa.